Tiempo Ordinario
Jueves después de Ceniza
Textos
† Del evangelio según san Lucas (9, 22-25)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.
Luego, dirigiéndose a la multitud, l es dijo: “Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.
Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará.
En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?” Palabra del Señor.
Mensaje
En este jueves después de Ceniza, el Evangelio nos invita a profundizar en el corazón de la cuaresma: la entrega de Cristo y nuestro seguimiento.
I. El texto evangélico
Jesús anuncia por primera vez su pasión: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra…, sea rechazado…, muera y al tercer día resucite”. Luego, a la multitud y a sus discípulos les dice:
1. “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.”
2. “Quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, la salvará.”
3. “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si después se pierde o se destruye a sí mismo?”
II. Clave de apropiación de la Palabra
1. Primer anuncio de la Pasión: Jesús revela el camino de su misión: la cruz no es derrota sino acto de amor que redime.
2. Negarse a sí mismo no es destruir la dignidad, sino renunciar al ego y a los cálculos de poder.
3. Tomar la cruz es aceptar cada día nuestras responsabilidades y sufrimientos como lugar de encuentro con Cristo.
4. “Perder la vida” significa gastar nuestros talentos y afectos en el servicio, dando testimonio del Evangelio.
III. Actualización para la vida
- En nuestra vida cotidiana también hay cruces que nos llaman a crecer en amor:
- Cuando perdonamos a quien nos ofende en el trabajo o en la familia.
- Cuando sacrificamos tiempo y comodidades para acompañar a un enfermo o a los que sufren soledad.
- Cuando elegimos la transparencia y la honestidad antes que el beneficio fácil.
- Cuando defendemos la justicia y la verdad, aún si eso nos merma popularidad o confort.
Tomar la cruz hoy puede ser: ofrecer una palabra de aliento, ceder el asiento, contener la ira, escuchar con cariño, compartir lo poco que tenemos. Así descubrimos que quien gasta su vida en el amor encuentra la verdadera felicidad.
IV. Oración
Señor Jesús, que en la fragilidad de tu pasión mostraste el Amor infinito del Padre, concédenos la gracia de negarnos a nuestro ego y de tomar cada día la cruz que Tú nos confías.
Que aprendamos a “perder” nuestro orgullo, nuestro tiempo y nuestras comodidades por amor a Ti y al hermano. Ilumina nuestro camino cuaresmal para que, unidos a Tu entrega, resucitemos a la vida nueva de la Pascua. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
