Cuaresma
Jueves de la I semana
Textos
† Del evangelio según san Mateo (7, 7-12)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.
¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuanto mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas”. Palabra del Señor.
Mensaje[1]
Este de la primera semana de Cuaresma, la liturgia y el evangelio nos invitan a reflexionar sobre el amor, un amor que esperamos que sea constante en nuestras vidas. Leemos el evangelio según san Mateo, el texto se encuentra al final del sermón del monte.
En el sermón del monte, Jesús presenta al Padre no como un simple recurso o fórmula mágica, sino como una descripción del estado de quien ora. La oración es una vida de intimidad con Dios y un compromiso por sanar las heridas y divisiones que tenemos en nuestra relación con Él y con los demás. La petición a Dios también nos ayuda a ser conscientes del mal que a veces no percibimos en nuestra vida. Recordemos que el pecado es engaño; quienes viven en pecado a menudo no se dan cuenta de que están en una situación nociva.
El camino del amor es restablecer ese vínculo con Dios, nuestra fuente infinita de amor, y ejercitar esa imagen de amor en nuestras relaciones con otros. Siendo conscientes de lo que no es amor en nuestras vidas, comenzamos un itinerario. Este don que recibimos de Dios no solo sana nuestras dificultades, sino que también nos capacita para interacciones amorosas con los demás. La donación, en este sentido, es un elemento central: aprender a dar a los demás lo que Dios nos ha dado.
Hemos de mencionar que en el sermón del monte, después de lo que hemos leído sobre la confianza en lo que pedimos a Dios, se reitera la idea de que la oración no es un simple intercambio mercantil, sino una relación íntima y cariñosa con el Dios que nos ama. Al final del capítulo 7, nos encontramos con la famosa regla de oro: «traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes». Esta regla, que en su forma negativa aparece en muchas religiones, se transforma aquí en una invitación activa a hacer el bien a los demás.
El cambio que propone Jesús es significativo; en lugar de simplemente abstenernos de hacer daño, nos motiva a actuar positivamente, a vivir en amor y a compartir ese amor que nos da vida. Este es verdaderamente el resumen de la ley y los profetas; como muchos autores cristianos han dicho, la ley fundamental del cristiano es el amor. La invitación es clara: acércate a Dios, pide y busca el bien más grande, que es el amor que te une a Él.
[1] Alexander Zatyrka SJ. La Palabra con nosotras, con nosotros. 2 marzo 2023. Youtube
