Tiempo Ordinario

No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero

Hoy la primera lectura nos remite a la tremenda experiencia del pecado, vivido en primera persona, pero no para enterrarnos en el dolor sino en el amor que nos salva. La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó en 1986 una «Instrucción sobre Libertad Cristiana y Liberación», que nos orienta para comprender en mayor profundidad la enseñanza del apóstol Pablo. Lo que sigue aquí está tomado de los números 37 y 38 de ese documento.

Dios llama al hombre a la libertad. La voluntad de ser libre está viva en cada persona. Y, a pesar de ello, esta voluntad desemboca casi siempre en la esclavitud y la opresión. Todo compromiso en favor de la liberación y de la libertad supone, por consiguiente, que se afronte esta dramática paradoja. El pecado del hombre, es decir su ruptura con Dios, es la causa radical de las tragedias que marcan la historia de la libertad. Para comprender esto, muchos de nuestros contemporáneos deben descubrir nuevamente el sentido del pecado.

En el deseo de libertad del hombre se esconde la tentación de renegar de su propia naturaleza. Pretende ser un dios, cuando quiere codiciarlo todo y poderlo todo y con ello, olvidar que es finito y creado. «Seréis como dioses» (Gén 3, 5). Estas palabras de la serpiente manifiestan la esencia de la tentación del hombre; implican la perversión del sentido de la propia libertad. Esta es la naturaleza profunda del pecado: el hombre se desgaja de la verdad poniendo su voluntad por encima de ésta. Queriéndose liberar de Dios y ser él mismo un dios, se extravía y se destruye. Se autoaliena.

En esta voluntad de ser un dios y de someterlo todo a su propio placer se esconde una perversión de la idea misma de Dios. Dios es amor y verdad en la plenitud del don recíproco; es la verdad en la perfección del amor de las Personas divinas. Es cierto que el hombre está llamado a ser como Dios. Sin embargo, él llega a ser semejante no en la arbitrariedad de su capricho, sino en la medida en que reconoce que la verdad y el amor son a la vez el principio y el fin de su libertad.

27 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del viernes de la XXIX semana del tiempo ordinario.

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Libres ya del pecado y entregados al servicio de Dios, dan frutos de santidad

El pecado tiene atractivo, si no nunca pecaríamos. Y es ese atractivo lo que nos empuja y luego nos retiene bajo su poder. La mentira produce utilidades, ser soberbio acaricia el propio ego, la lujuria deleita los sentidos hasta enloquecerlos, la codicia engendra sensación de poder y valer, y así sucesivamente.

Ahora bien, el pecado tiene un frente tan hermoso como desastroso es su desenlace. Y esa es la clave para vencerle. La memoria del desenlace apaga el encanto de las nuevas acometidas del mal. De ahí la pregunta de Pablo en la primera lectura de hoy: «¿qué frutos recogieron entonces de aquello que ahora los llena de vergüenza? Ninguno, pues son cosas que conducen a la muerte.»

Aquí asoma la eficacia de la memoria, como POTENCIA del alma. Hay poder en la memoria, porque en ella está la semilla de verdad que nos libera en profundidad de las secuelas de la tentación y del pecado. Así el mal queda desenmascarado. Y cuando el mal se ve obligado a mostrar su verdadero y monstruoso rostro ya no tiene poder.

26 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del jueves de la XXIX semana del tiempo ordinario.

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Pónganse al servicio de Dios

Pablo reservó para sí mismo, al suscribir sus Carta el título de «esclavo» de Cristo. Ese modo de hablar no es, en realidad, sino la lógica contrapartida a la proclamación de Cristo como «Señor». Es incoherente hablar del señorío de Cristo sin asumirse su siervo.

Ser «esclavo» de Cristo es reconocer su autoridad sobre todo lo que tenemos: sobre nuestros pensamientos, que miran el universo como lugar de su imperio de gracia y amor. Sobre nuestros afectos, que en él encuentran su centro y su lugar de paz, así como su cauce verdadero en servicio de los hermanos.

También sobre nuestra historia, es decir: sobre nuestro pasado, que queda en poder de su misericordia; sobre nuestro presente, que queda en manos de su sabiduría; sobre nuestro futuro, que queda al amparo de su providencia.

25 octubre 2923 Textos bíblicos y mensaje del miércoles de la XXIX semana del tiempo ordinario.

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El buen pastor da la vida por sus ovejas

De una comunidad de creyentes que se preocupan por los demás es de donde pueden nacer «pastores». De hecho, el buen pastor no es un héroe, sino una persona que ama. 

Amar a los demás significa tener sentimientos amplios como los de Jesús.

Toda la comunidad cristiana, unida al Señor Jesús, está llamada a conmoverse por las muchedumbres, y con Jesús reza para que no falten los obreros para la viña del Señor.

24 febrero 2023. Textos bíblicos y mensaje en la fiesta de San Rafael Guízar Valencia.

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Ante la firme promesa de Dios no dudó ni tuvo desconfianza

Si estudiamos en San Pablo cuál es la grandeza de la fe y cuáles son sus principales cualidades, descubrimos que hay algo básico, y es la resolución de no apoyarse uno en sí mismo sino en Aquel en quien de veras cree.

El ejemplo de Abrahán es elocuente. Puede decirse que tenía todo en contra: la edad, la falta de vigor, la esterilidad de la esposa. Pero no dudó, no tuvo desconfianza. Aprovechó su misma debilidad para apoyarse por completo en el que no es débil, es decir, en Dios, nuestro Señor.

Ese género de fe produce resultados. El gran resultado para Abrahán fue, en primer lugar el hijo de la promesa, Isaac, peor si lo pensamos mejor, los resultados de la maravillosa fe de Abrahán están todavía produciéndose, porque todos nosotros, los que le llamamos «nuestro padre en la fe», de algún modo hemos nacido y seguimos naciendo de la inmensa fe que Dios le concedió a este hombre.

Necesitamos una fe así, robusta, generosa y volcada hacia Dios, para recibir en plenitud las promesas divinas. Ya en Cristo está todo «dado» pero para que todo sea ahora «recibido» necesitamos ejercer fe, desprendiéndonos de nuestro méritos pasados o pecados pasados y fiándonos por entero del que es bueno, compasivo, sabio y poderoso.

23 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del lunes de la XXIX semana del tiempo ordinario.

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Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios

Cristo es confrontado con una pregunta capciosa: ¿hay que pagar impuesto al emperador romano? Estar a favor era aprobar la ocupación extranjera; estar en contra era declararse en rebeldía contra los romanos y poder ser denunciado como amotinador. La respuesta de Jesús fue inesperada para ellos y ha servido de inspiración a muchos. En su brevedad, esta respuesta deja abiertas varias interpretaciones, todas interesantes.

Una, la más inmediata: «Hay cosas que son propias del orden temporal (lo del César) y cosas del orden espiritual (lo de Dios); hay que atender a ambos órdenes.» Esto implica: las responsabilidades civiles no deben suplantar ni impedir, ni pueden ser suplantadas o impedidas por las responsabilidades que conlleva la fe.

Otra, semejante: «no está mal pagar los impuestos a quien tiene la autoridad como gobernante, pero eso no excluye aportar para el templo y el culto.»

Y una última, más sutil: «Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.»
Dar a Dios lo que es de Dios signfiica descubrir la inmensa deuda de gratitud, obediencia y sobre todo AMOR, que tenemos con Él que nos creó a su imagen y semejanza.

22 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del domingo de la XXIX semana del tiempo ordinario.

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Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó

Una palabra que nos encontramos con frecuencia en los escritos de San Pablo es «justificación.» Uno entiende que tiene una relación con «justicia» pero ¿qué significa en realidad?

En español salta a la vista la diferencia entre ajustar y ajusticiar. Cuando san Pablo habla de que somos «justificados» por la fe, está diciendo que alcanzamos la justicia. Mientras que el ajusticiado es alcanzado por la justicia, el que es «justificado» en realidad está siendo «ajustado,» es decir, se le está acercando a lo que es justo, a lo que es o debe ser su propia forma de ser.

La justificación entonces indica que se hace justicia pero no en el sentido que uno tiende a entenderlo, o sea, por vía de «ajusticiar,» sino por vía de transformación interna que nos hace próximos al querer de Dios, o sea, por vía de «ajustar.»

Así comprendemos por qué el apóstol insiste en la «justificación por la fe.» La fe nos abre al universo de Dios; nos permite entrar en la escala de magnitud de las obras de Dios. Nosotros entramos en el ámbito de Dios, gracias a la fe porque es a través de ella como le abrimos la puerta para que él entre en lo más profundo de nuestros ámbitos y nos reforme y transforme como sólo él sabe, quiere y puede hacerlo.

21 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del sábado de la XXVIII semana del tiempo ordinario.

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Abraham le creyó a Dios y eso le valió la justificación

La primera lectura de estos días nos invita a consdierar el misterio maravilloso de la gracia.

La gracia santificante es un don personal sobrenatural y gratuito, que nos hace verdaderos hijos de Dios y herederos del cielo. La gracia santificante es una cualidad que hace subir de categoría al hombre dándole como una segunda naturaleza superior. Es como una semilla de Dios. La comparación es de San Juan.

Desarrollándose en el alma produce una vida en cierto modo divina, como si nos pusieran en las venas una inyección de sangre divina. La gracia santificante es la vida sobrenatural del alma. Se llama también gracia de Dios. La gracia santificante nos transforma de modo parecido al hierro candente que sin dejar de ser hierro tiene las características del fuego.

La gracia de Dios es lo que más vale en este mundo. Nos hace participantes de la naturaleza divina. Esto es una maravilla incomprensible, pero verdadera. La gracia nos hace participantes de la naturaleza divina, pero no nos hace hombres-dioses como Cristo que era Dios, porque su naturaleza humana participaba de la personalidad divina, lo cual no ocurre en nosotros.

Cuando vivimos en gracia santificante somos templos vivos del Espíritu Santo. La gracia santificante es absolutamente necesaria a todos los hombres para conseguir la vida eterna. La gracia se pierde por el pecado grave.

20 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del viernes de la XXVIII semana del tiempo ordinario.

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El hombre es justificado por la fe y no por hacer lo que prescribe la ley de Moisés

La Carta a los Romanos tiene un esquema central: mostrar que toda la humanidad está necesitada de salvación, y luego mostrar que Dios ha provisto esa salvación como un regalo en el sacrificio redentor de Cristo. Sobre esta base, afirma que la fe es la condición única para acoger ese regalo. Con la fe nos abrimos a la gracia y accedemos a la vida del bautismo, que es vida en el Espíritu y en comunión de amor y servicio con los demás hermanos.

Dentro de ese esquema comprendemos las grandes afirmaciones que Pablo hace hoy, y que vienen precedidas por lo que hemos oído los días anteriores sobre la presencia altanera y general del pecado. La clave está en esos versículos: «todos pecaron, todos están privados de la presencia salvadora de Dios; pero todos son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redención llevada a cabo por medio de Cristo Jesús» (Rom 3,23-24).

Así, la presencia universal del pecado termina siendo sólo el prólogo inesperado a la presencia universal de la bendición, de la gracia y de la gloria. Todo orgullo queda derribado y sólo Dios es ensalzado.

19 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del jueves de la XXVIII semana del tiempo ordinario.

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Adoraron a la creatura en vez de al creador

Lo que describe el texto de San Pablo que hoy leemos es lo que vemos y vivimos en muchas partes del mundo.

El apóstol critica con dolor que no se le da la gloria a Dios; que razonamientos inútiles ofuscan la mente de la gente.

La humanidad sin Dios se degrada porque el corazón no puede dejar de buscar el infinito y si no conoce el infinito de Dios se vuelca hacia el infinito de los ídolos que termina en la degeneración del propio cuerpo.

A la humanidad encerrada en el pecado se ofrece la fe para poder acoger a Jesús como Salvador y entrar a la vida nueva en el Espíritu para llegar a ser comunidad que vive en la caridad y propaga el Evangelio.

17 octubre 2023. Textos bíblicos y mensaje del martes de la XXVIII semana del tiempo ordinario.

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