Uncategorized

Así darán testimonio de mí

Acabamos de celebrar el santo misterio del nacimiento de Jesús. La liturgia nos hace contemplar hoy el nacimiento al cielo del primer mártir cristiano, Esteban. Él es el primer fruto maduro de la predicación del Evangelio del amor, aquel amor que empujó a Dios mismo a enviar a su Hijo sobre la tierra y a poner su tienda entre nosotros. 

Esteban conduce el cortejo de todos los que, en todo lugar y en todo tiempo, también hoy y de forma verdaderamente numerosa, han dado testimonio y siguen dando testimonio del Evangelio hasta el derramamiento de su sangre. Todos ellos, que han «visto los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está a la diestra de Dios», hoy ven a Dios «cara a cara». A nosotros nos dejan un precioso ejemplo de cómo escuchar el Evangelio para seguir a Jesús.

26 diciembre 2024, Textos bíblicos y mensaje en el día de San Esteban, primero de la octava de Navidad.

Así darán testimonio de mí Leer más »

Consuelen, consuelen a mi pueblo

El Señor que viene, busca y consuela; esto, es suficiente para alentar nuestra esperanza y para animar el compromiso de buscar y consolar a quienes caminan por la vida desorientados, extraviados, solitarios, marginados y que viven en situación de vulnerabilidad y sufrimiento; de esta manera los discípulos sembramos esperanza en el mundo y alegría en la comunidad, porque, para quienes han optado por el reino de Dios, hay más alegría por la oveja encontrada que por las noventa y nueve.

10 diciembre 2024. textos bíblicos y mensaje del martes de la II semana de adviento

Consuelen, consuelen a mi pueblo Leer más »

Los caminos ásperos serán allanados

Es necesario salir del encierro de la propia soledad, dejar el estancamiento, dejar espacio para Dios que viene a liberarnos de nuestros egoísmos, recuperar la capacidad de soñar en una humanidad que vive en justicia y fraternidad. Quien camina por el desierto lo hace con temor, mil amenazas lo acechan haciendo peligrar su vida. Lo mismo sucede con el pecado que aísla, saca a Dios de la vida y encierra en el propio ego.

El punto de partida es reconocer la necesidad, recuperar la confianza en que es posible transformar el desierto, hacerlo florecer. Eso es alentar la conversión, como lo hace el Bautista. Hacer surgir la esperanza. Convertirse no es flagelarse, torturarse sino dejar que en nosotros se realice la creación de Dios invitándonos a vivir en armonía con Él y con las demás creaturas.

8 diciembre 2024. Textos bíblicos y mensaje del domingo de la II semana de adviento.

Los caminos ásperos serán allanados Leer más »

Levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación

Con el adviento inicia un nuevo año litúrgico. Este año corresponde al ciclo C y será san Lucas quien nos acompañará en las celebraciones dominicales.

El adviento sólo es tiempo de preparación para la Navidad, es tiempo de transformación interior y también tiempo de preparación para la última venida del Señor. Este Domingo los textos bíblicos nos hacen fijar nuestra mirada más en la segunda venida que en la primera.

El texto del evangelio nos pone frente al evento culminante de la historia. No se trata de una descripción del fin del mundo. La intención del evangelista no es aterrorizar, sino alimentar la esperanza de los discípulos que en medio de las dificultades nunca deben olvidar que el Señor vendrá de nuevo y que está promesa se cumplirá pues las palabras del Señor no dejarán de cumplirse.

la esperanza cristiana no puede vivirse sólo como expectación, supone actitudes concretas que los discípulos deben asumir ante la venida de Jesús. SI el Señor viene, debemos ponernos en movimiento, salir a su encuentro, no podemos esperarlo con los brazos cruzados y si no sabemos cuando vendrá entonces, para evitar sorpresas, es necesario estar preparados. Para ello nos instruye el evangelio.

1o. diciembre 2024. Textos bíblicos y mensaje del primer domingo de adviento. Ciclo C.

Levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación Leer más »

Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube

Las dificultades de Jerusalén son también las nuestras, y no debe cesar la oración para que vuelva a ser la «ciudad de la paz», como dice su mismo nombre. En ella entrevemos la Jerusalén celestial, donde todos los pueblos se reúnen alrededor del único Dios. Y el actual desorden del mundo, que el evangelista describe con lenguaje apocalíptico, pero que refleja bien la «angustia de la gente», nos impulsa a los creyentes a «cobrar ánimo y levantar la cabeza» porque el Hijo del Hombre está cerca, y aún más, ha venido a vivir entre los hombre para que el mundo deje de estar bajo el yugo del mal y de la violencia. 

28 noviembre 2024. Textos bíblicos y mensaje del jueves de la XXXIV semana del tiempo ordinario.

Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube Leer más »

Orar siempre y sin desfallecer

Jesús no quiere que los discípulos pierdan la confianza en Dios y en su próxima misericordia. Del mismo modo que el Padre lo escucha a él, escucha también a los discípulos. La oración, parece decir Jesús, siempre es eficaz; no debe haber dudas. 

La oración es la primera obra que el discípulo está llamado a llevar a cabo; podríamos decir que es el primer trabajo que debe llevar a cabo porque con la oración se hace realidad la intervención de Dios en la vida y en la historia. Por eso, como pasa con cualquier trabajo, también la oración requiere continuidad y perseverancia. 

16 noviembre 2024. Textos bíblicos y mensaje del sábado de la XXXII semana del tiempo ordinario.

Orar siempre y sin desfallecer Leer más »

Señor: «auméntanos la fe»

Jesús exige siempre el arrepentimiento por la culpa cometida y el consiguiente cambio de vida. Pero nunca debe faltar la disponibilidad a la misericordia. La misericordia es signo de la presencia de Dios entre los hombres. A este respecto los discípulos comprenden que la misericordia no nace de ellos, comprenden que tienen fuertemente arraigado en ellos el instinto de permanecer en el odio o al menos en la indiferencia. Por eso le piden al Señor: «auméntanos la fe». 

Jesús -sorprendiéndonos tal vez también a nosotros – contesta diciendo que de fe basta una pequeña medida, la medida de un grano de mostaza. Esa pequeña fe, esa pequeña confianza en Dios, es capaz de hacer milagros. Pidámosla al Señor y seremos capaces de arrancar las hierbas amargas del corazón de los hombres.

11 noviembre 2024. Textos bíblicos y mensaje del lunes de la XXXII semana del tiempo ordinario.

Señor: «auméntanos la fe» Leer más »

La cosecha es mucha

Se ha dicho que Lucas es el evangelista de la humanidad de Jesucristo. Y es cierto, pues, aunque todos los demás afirman la verdad de la humanidad del Señor, Lucas tiene como un gusto particular en dibujar con especial detalle ante nosotros aquellos rasgos de Jesús que hacen que le sintamos especialmente cercano.

Esos rasgos tienen que ver especialmente con la misericordia y con la frecuente alusión a los sentimientos de Cristo, comenzando por esa misma compasión, esas entrañas de amor hacia los pobres, los excluidos y los pecadores. El resultado es un retrato profundo y verosímil del alma del Señor, como si de un amigo muy próximo se tratara.

18 octubre 2024. Textos bíblicos y mensaje en la fiesta de San Lucas, evangelista.

La cosecha es mucha Leer más »

¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?

Para un discípulo de Jesús el mínimo es cumplir los mandamientos. Lo máximo hacer el bien, porque Dios es bueno.

Somos imagen de Dios y Dios en su bondad no se limita a no hacernos mal, su relación con nosotros es dinámica, sale de si mismo, se nos deja conocer, se nos entrega y nos hace el mayor bien entregándonos a su propio Hijo.

Realizar nuestra vocación cristiana nos pide salir de nosotros mismos y hacer el bien haciendo de nuestra vida y de nuestros bienes un don para la vida del mundo.

13 octubre 2024. Textos bíblicos y mensaje del domingo de la XXVIII semana del tiempo ordinario.

¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Leer más »

Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina

Los discípulos de Jesús vivimos en permanente combate espiritual, y en éste, hay un ganador: Cristo Jesús, con el poder del Espíritu Santo.

Cristo es el lugar de la victoria de Dios. El enemigo es fuerte y puede hacer mucho daño. Pero Cristo es más fuerte y puede hacer mucho bien. Mayor es su bien que el mal que puede infligirnos el enemigo.

No reconocer el bien que nos llega en Cristo es potencialmente peligroso. Puede llevarnos a perder la salvación después de que ya era nuestra. Es en este contexto en donde podemos comprender la gravedad en que incurre el que se acerca a Dios pero con un corazón dividido. Su suerte queda bien descrita en la imagen impresionante del que arregló su casa sólo para que fuera más confortablemente destruida.

Dos cosas entonces hemos de pedir a Dios: confianza en su poder y resolución en nuestro camino de conversión hacia él.

11 octubre 2024. Textos bíblicos y mensaje del viernes de la XXVII semana del tiempo ordinario.

Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina Leer más »