Estaba encorvada y no podía enderezarse
El Evangelio nos presenta a Jesús que está enseñando como hacía habitualmente, en una sinagoga. Había entre los presentes una mujer a la que una artrosis deformadora había encorvado sobre sí misma. Ya hacía dieciocho años que vivía de aquel modo doloroso. No podía ni siquiera mirar a la gente a la cara, de tan doblegada como estaba. Y a su vez, nadie bajaba hasta su altura para mirarla a la cara.
Jesús, al verla, se conmueve y la llama para que se acerque. Sin pronunciar muchas palabras le dice inmediatamente: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad».
27 octubre 2025. Textos bíblicos y mensaje del lunes de la XXX semana del tiempo ordinario-
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