Postrándose, lo adoraron.
Los «Magos» se arrodillaron ante Jesús. Hoy parece que nosotros, los que nos decimos creyentes, tenemos incapacidad para adorarlo porque solo buscamos un «Dios útil». Solo nos interesa un Dios que sirva para nuestros proyectos individualistas. Dios queda así convertido en un «artículo de consumo» del que disponer según nuestras conveniencias e intereses. Pero Dios es otra cosa. Dios es Amor infinito, encarnado en nuestra propia existencia. Y, ante ese Dios, lo primero es la adoración, el júbilo, la acción de gracias. Dios existe. Está ahí, en el fondo de nuestra vida.
4 enero 2926. Textos bíblicos y mensaje en la solemnidad de la Epifanía del Señor.
Postrándose, lo adoraron. Leer más »









