¿Todavía no entienden ni acaban de comprender?
Si el corazón está endurecido se pierde la capacidad de ver y de oír. Es necesario tener un corazón abierto, no lleno de uno mismo, ni envenenado por el orgullo y la autosuficiencia. Sólo con un corazón libre podemos comprender lo que acontece en torno al Evangelio. Y después hay que «recordar» las obras y los milagros de Dios para captar la presencia de Jesús en nuestra vida.
17 febrero 2026. Textos bíblicos y mensaje del martes VI del tiempo ordinario.
¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? Leer más »









