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 Sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre

En la Biblia la palabra Ángel significa «Mensajero», un espíritu purísimo que está cerca de Dios para adorarlo, y cumplir sus órdenes y llevar sus mensajes a los seres humanos.

En el Nuevo Testamento es tan viva la creencia de que cada uno tiene un ángel custodio, que cuando San Pedro al ser sacado de la cárcel llega a llamar a la puerta de la casa donde están reunidos los discípulos de Jesús, ellos creen al principio, que no es Pedro en persona y exclaman: «Será su ángel» (Hch 12, 15).

En el siglo II el gran sabio Orígenes señalaba que: «los cristianos creemos que a cada uno nos designa Dios un ángel para que nos guíe y proteja».

En el año 800 se celebraba en Inglaterra una fiesta a los Ángeles de la Guarda y desde el año 1111 existe una oración muy famosa al Ángel de la Guarda. Dice así:

Ángel del Señor,
que por orden de su piadosa providencia eres mi guardián, c
ustodiame en este día (o en esta noche)
ilumina mi entendimiento,
dirige mis afectos,
gobierna mis sentimientos,
para que jamás ofenda a Dios Señor. Amen.

Y en el año 1608 el Sumo Pontífice extendió a toda la Iglesia universal la fiesta de los Ángeles Custodios y la colocó el día 2 de octubre.

2 octubre 2923. Textos bíblicos y mensaje en la memoria De los Santos Ángeles Custodios.

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Ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído 

La fe cristiana no es fatalista. Lo discípulos de Jesús no creemos que haya un destino marcado, sino que el futuro es un libro que no está escrito, un libro en el que tenemos el derecho a escribir nuestras propias páginas; incluso cuando hemos errado tenemos el derecho a corregir, a mejorar, a recapacitar. No estamos hechos, nos vamos haciendo poco a poco. Cada decisión que tomamos nos transforma.

La conversión es posible. Si cambia nuestra mente y nuestro corazón, cambia también nuestra vida. No estamos atados a nuestro pasado; ni siquiera las decisiones equivocadas tienen por qué atarnos. El segundo hijo de la parábola que leemos hoy en el evangelio fue uno que había dicho en voz alta: «¡No quiero!» Pero una decisión sabia pudo deshacer lo que dijo una palabra necia. Los grandes pecadores «van delante» de los demás no porque sean pecadores sino porque han acogido de corazón el llamado a la conversión.

Jesús nos pide que pensemos si nuestras palabras y nuestras acciones están alineadas. Es fácil hablar, pronunciar y hacer declaraciones. Es más difícil dedicar tiempo, esfuerzarnos y estar atentos. Preguntémonos si profesamos nuestra fe sólo los domingos con palabras o si también lo hacemos en el tiempo que dedicamos a trabajar por el reino de Dios durante la semana. Jesús valora más los pequeños actos de amor que muchas buenas palabras.

1 octubre 20923. Textos bíblicos y mensaje del Domingo de la semana XXVI del tiempo ordinario.

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Regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti, dice el Señor

El profeta Zacarías dedica en su libro especial atención a la reconstrucción del templo y describe con entusiasmo el futuro esplendor de la ciudad santa: Jerusalén será una ciudad abierta, que no necesitará la protección de una muralla, porque la gloria del Señor habitará en medio de ella.

En el texto que leemos hoy, el gran paso hacia adelante que da Zacarías es que la alegría de la reconstrucción de Jerusalén, ciertamente propia de todos los libros que se sitúan en el tiempo posterior al destierro, aparece unida al gozo de ver cómo el pueblo de Dios se extiende más allá de la raza, es decir, de la descendencia según la carne y la sangre.

Leemos, en efecto: «Muchas naciones se unirán al Señor en aquel día; ellas también serán mi pueblo». Y conmueve pensar que entre esas «muchas naciones» estamos también nosotros. Nuestra presencia en la casa de Dios y en alianza con Dios no es un accidente: es el fruto de la voluntad benévola y piadosa de Dios, que lo anunció por boca de sus santos profetas.

30 septembre 2023. Textos bíblicos y mensaje del sábado de la XXV semana del tiempo ordinario.

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Verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre

El 29 de septiembre se celebra la fiesta de los tres Arcángeles que nombra la Sagrada Escritura. La palabra Arcángel proviene de dos palabras: Arc, «el principal», y «ángel», es decir, «principales entre los ángeles».

Esta fiesta se ha celebrado con gran solemnidad a fines de septiembre, desde el siglo sexto por lo menos. Según la Escritura, los Ángeles son mensajeros de Dios, «poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra» (Sal 103,20), al servicio de su plan de salvación, «enviados para servir a los que deben heredar la salvación» (Heb 1,14).

Son numerosos los episodios de la Antigua y de la Nueva Alianza en los que intervienen la santos Ángeles. Saben también que no son pocos los episodios de la vida de Jesús en los que los Ángeles tienen una función particular: el Arcángel Gabriel anuncia a María que concebirá y dará a luz al Hijo del Altísimo (cfr. Lc 1,26-38) y de manera semejante, un Ángel revela a José el origen sobrenatural de la maternidad de la Virgen (cfr. Mt 1,18-25). Y son numerosos los acontecimientos en los que aparecen cumpliendo una misión especial.

La Iglesia, que en sus inicios fue protegida y defendida por el ministerio de los Ángeles (cfr. Hch 5,17-20; 12,6-11) y continuamente experimenta su «ayuda misteriosa y poderosa», venera a estos espíritus celestes y pide con confianza su intercesión. Durante el año litúrgico conmemora la participación de los Ángeles en los acontecimientos de la salvación y celebra su memoria en unas fechas determinadas.

San Miguel. Este nombre significa: «¿Quién como Dios?» o también: «Nadie es como Dios». La Iglesia Católica ha tenido siempre una gran devoción al Arcángel San Miguel, especialmente para pedirle que nos libre de los ataques del demonio y de los espíritus infernales. Y él cuando lo invocamos llega a defendernos, con el gran poder que Dios le ha concedido. Muchos creen que él sea el jefe de los ejércitos celestiales.

San Gabriel. Su nombre significa: «Dios es mi protector». Al Arcángel San Gabriel se le confió la misión más alta que jamás se le haya confiado a criatura alguna: anunciar la encarnación del Hijo de Dios. Por eso se le venera mucho desde la antigüedad. San Gabriel es el patrono de las comunicaciones y de los comunicadores, porque trajo al mundo la más bella noticia: que el Hijo de Dios se hacía hombre.

San Rafael. Su nombre significa: «Medicina de Dios». Fue el Arcángel enviado por Dios para quitarle la ceguera a Tobías y acompañar al hijo de éste en un larguísimo y peligroso viaje y conseguirle una santa esposa. San Rafael es muy invocado para alejar enfermedades y lograr terminar felizmente los viajes.

29 septiembre 2023. textos bíblicos y mensaje en la fiesta De los Santos Arcágeles Miguel, Gabriel y Rafael.

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Reflexionen sobre su situación: han sembrado mucho, pero cosechado poco

Hoy leemos al profeta Ageo que nos invita a volver sobre lo que hacemos y el fruto que obtenemos: «reflexionen sobre su situación: han sembrado mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido, pero siguen con sed».

Son palabras milenarias, y sin embargo nos hablan directo al corazón. Pueden servir para describir un poco de esa ansiedad y vacío que persiguen a tantas vidas. Nos hacen recordar aquellas densas reflexiones del número 4 de la Constitución «Gaudium et Spes» del Concilio Vaticano II, que aquí transcribimos.

«Nunca el género humano tuvo a disposición suya tantas riquezas, tantas posibilidades y tanto poder económico. Sin embargo, una gran parte de la humanidad sufre aún hambre y miseria, mientras inmensas multitudes no saben leer ni escribir. Nunca como hoy ha tenido el hombre sentido tan agudo de su libertad, mas al mismo tiempo surgen nuevas formas de esclavitud social y psíquica.

«Mientras el mundo siente tan clara su propia unidad y la mutua interdependencia de todos en una ineludible solidaridad, se ve, sin embargo, gravísimamente dividido en direcciones opuestas, a causa de fuerzas que luchan entre sí: de hecho, subsisten todavía muy graves las diferencias políticas, sociales, económicas, «raciales» e ideológicas; y ni siquiera ha desaparecido el peligro de una guerra que está llamada a aniquilarlo todo. Aumenta intensamente el intercambio de ideas, pero las palabras mismas correspondientes a los más importantes conceptos, reciben significados muy distintos, según las diversas ideologías. Y, mientras con todo ahínco se busca un ordenamiento temporal más perfecto, no se avanza paralelamente en el progreso espiritual.

«Entre tan contradictorias situaciones, la mayoría de nuestros contemporáneos no llegan a conocer bien los valores perennes ni pueden armonizarlos con los nuevamente descubiertos. Por ello, con gran inquietud se preguntan, sufriendo entre la esperanza y la angustia, sobre la actual evolución del mundo. Esta evolución desafía a los hombres -más aún, les obliga- a dar una respuesta».

28 septiembre 2023. Textos bíblicos y mensaje del jueves de la semana XXV del tiempo ordinario

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Dios mío, de pura vergüenza no me atrevo a levantar el rostro hacia ti

Cualquiera diría que arrepentirse es una cosa sencilla y como espontánea. El texto de Esdras que leemos hoy nos enseña que no es así. Sin embargo, arrepentirse es una gran bendición para el alma humana.

Tener dolor de los pecados es arrepentirse de haber pecado y de haber ofendido a Dios. Arrepentirse de haber hecho una cosa es querer no haberla hecho, comprender que está mal hecha, y dolerse de haberla hecho. El arrepentimiento es un aborrecimiento del pecado cometido; un detestar el pecado.

No basta dolerse de haber pecado por un motivo meramente humano. No es lo mismo el dolor de una herida -que se siente en el cuerpo- que el dolor de la muerte de un ser querido -que se siente en el alma-. El arrepentimiento es «dolor del alma».

El dolor de corazón que se requiere para hacer una buena confesión no es necesario que sea sensible realmente, como se siente un gran disgusto. Basta que se tenga un deseo sincero de tenerlo. El arrepentimiento es cuestión de voluntad. Quien diga sinceramente «quisiera no haber cometido tal pecado» tiene verdadero dolor en el alma. Un dolor de amor.

27 septiembre 2023. Textos bíblicos y mensaje del miércoles de la XXV semana del tiempo ordinario.

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Terminaron la reconstrucción del templo y celebraron la pascua 

La síntesis más amarga del dolor de Israel en el Antiguo Testamento es, sin lugar a dudas, la destrucción del templo, a manos de Nabucodonosor y sus secuaces.

El templo se había convertido en el gran símbolo de la unidad del pueblo, de su elección singular, de la santidad de su llamado, de la cercanía del Señor, de la posibilidad siempre abierta del perdón, de la fidelidad incondicional de Dios… Un día ese templo, devastado y profanado, tuvo que ver partir inermes y dolidos a los judíos, sin más defensas que sus lágrimas ni más consuelo que sus recuerdos.

Sabiendo esto, algo entendemos del gozo intenso y como comprimido que destila el pasaje de Esdras que leemos hoy. El escritor sagrado ha querido dejarnos algo así como el testimonio «histórico» de cómo sucedió eso de que el pueblo otrora desterrado ahora pudiera volver a su patria y reconstruir su amado templo… ¡con dinero de paganos! Era como sentir que, de alguna manera estaban resarciendo lo que antes destruyeron y estaban reconstruyendo lo que antes arrasaron.

El texto, pues, quiere insistir en esos dos elementos: que la reconstrucción fue como un acto de justicia, y que el orden querido por Dios y expresado en la ley de Moisés quedó realmente restablecido.

26 septiembre 2023. textos bíblicos y mensaje del martes de la semana XXV del tiempo ordinario.

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Los que pertenezcan al pueblo del Señor, vayan a Jerusalén para reconstruir su templo.

Después de algunas semanas leyendo algunas cartas de san Pablo, regresamos al Antiguo Testamento, leyendo el libro de Esdras. El texto que leems nos muestra con un ejemplo sobresaliente cómo Dios enseña a su pueblo que su acción no por oculta es menos eficaz, y no por discreta es menos poderosa.

Dios no detuvo el curso de la historia cuando Nabucodonosor asaltó a Jerusalén y la saqueó a placer. No detuvo el curso de los acontecimientos cuando aquellos judíos, ya deportados, gemían bajo peso de cadenas. No hizo entonces prodigios como los del Mar Rojo, entre otras cosas porque esos mismos prodigios, con toda su «espectacularidad» resultaron incapaces para engendrar corazones fieles en el pueblo así liberado.

¿Estaba Dios descuidando a su pueblo? No. Simplemente lo lleva por otro camino. Las intervenciones maravillosas de Dios pueden tener impacto en el primer momento, desafortunadamente, después de haberlas vivido ya no tienen la misma fuerza. Las intervenciones estruendosas son como los estruendos mismos: pronto pierden fuerza.

A lo largo mismo del camino del Antiguo Testamento hay como un «cambio en la estrategia» de Dios. De las demostraciones grandiosas a las acciones, quizá más discretas, pero con un poder incomparable a largo plazo, porque tienen capacidad de dar sabiduría y de generar humildad y confianza en la prueba.

25 septiembre 2023. Textos bíblicos y mensaje del lunes de la XXV semana del tiempo ordinario.

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Los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos.

Parece cosa comprobada que Jesús utilizó algunos de los recursos «pedagógicos» que eran de uso frecuente entre los maestros rabinos. Expresiones como «los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos» tienen una fuerza nemotécnica muy grande. Este modo de hablar hacía que las enseñanzas del Señor quedaran grabadas facilmente en el corazón de sus oyentes, incluso si no podían escuchar completos largos discursos.

El evangelio de hoy pone en escena un pequeño drama que ilustra por qué hay primeros que resultan últimos y últimos que quedan de primeros.

Los «primeros» en este caso son los que fueron contratados en primer lugar; consiguientemente, los «últimos» corresponden a los que llegaron al caer de la tarde. Para todos el poder trabajar fue en sí mismo un regalo, porque todos estaban perdiendo la vida sin dirección ni sentido, pero ese regalo dejó de serlo en la mente de aquellos que lo recibieron primero. Para ellos el regalo se volvió tedio, y la oportunidad, una tarea. Ser los primeros no aumentó en ellos su gratitud sino su capacidad de crítica y de inconformidad. Por eso acabaron de últimos.

A nosotros puede sucedernos lo mismo. En ocasiones sucede que quien ha tenido menos ocasiones de pecar no por ello cuenta en su balance más ocasiones para agradecer. Y pasa también que quien llevó una vida lejana al Señor cuando lo descubre avanza más y mejor por el camino del evangelio que los que siempre estuvieron cercanos a él.

24 septiembre 2023. Textos bíblicos y mensaje del Domingo de la XXV semana del tiempo ordinario.

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Cumple fielmente todo lo mandado, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo

Pablo, llegado al final de su mensaje pastoral a Timoteo, lo exhorta con vehemencia conjurándolo a la perfección en su servicio apostólico. Las palabras son elocuentes por sí mismas: le pide un cumplimiento «fiel e irreprochable».

No debemos tomar estas palabras como una exigencia sobrehumana o como un encargo imposible para seres normales. Estas palabras indican más bien el inmenso aprecio que cada ministro de Cristo ha de tener por el trabajo que se la ha confiado y la completa disponibilidad de todos los discípulos para dedicar todo su ser para la obra que Dios quiere hacer en ellos y a través de ellos.

Más que una misión que se confía a unos pocos héroes, la exhortación de Pablo es una proclamación serena pero firmísima de los alcances que visiblemente tiene la obra de la gracia en este mundo. Concebirlo de otra manera sería un canto a las fuerzas de los hombres y no a la misericordia del Señor.

23 septiembre 2023. Textos bíblicos y mensaje del sábado de la XXIV semana del tiempo ordinario.

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