¡Estén preparados!
La vigilancia evangélica no es una espera vacía, ni un empeño en agitarse solo para uno mismo. Dicha vigilancia es la fidelidad atenta y laboriosa a la vocación que el Señor nos ha confiado consistente en guardar toda la casa, evitando la actitud tanto de quien actúa en calidad de señor como la de quien se acomoda en la pereza y la irresponsabilidad.
27 agosto 2026. Textos bíblicos y mensaje del jueves de la XXI semana del tiempo ordinario.









