El que tenga oídos para oír, que oiga
La fe debe tener una fuerza comunicativa. Una comunidad que se cierra en sí misma, que es feliz de estar en su propio recinto, es como quien pone una lámpara bajo una olla. Y el propio Jesús es el primero que da el ejemplo. La luz que ha llegado al mundo ya no está «debajo de una olla» sino sobre el candelero; y las muchedumbres lo han notado tanto que desde todos lados se apresuran para ser iluminadas en su camino.
29 enero 2026. Textos bíblicos del jueves de la III semana del tiempo ordinario.
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