Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre

El Evangelio tiene un poder que le viene de contener la Palabra misma de Dios, que es siempre creadora de vida y amor. Si nos alimentamos de las palabras del Evangelio, nuestras palabras serán fuertes y eficaces.

Las palabras de la predicación, la consolación y la exhortación que pronunciaremos en el nombre de Jesús tendrán la fuerza de cambiar el corazón de quienes escuchan y de la sociedad en la que vivimos. 

2 mayo 2026. Textos bíblicos y mensaje del sábado de la IV semana de pascua.

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