Ecos de la Palabra

Textos bíblicos, comentarios y reflexiones pastorales

El día del juicio será menos riguroso para Tiro y Sidón, que para ustedes

0
luzTiempo Ordinario

Martes de la XV semana

Textos

† Del evangelio según san Mateo (11, 20-24)

En aquel tiempo, Jesús se puso a reprender a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse arrepentido. Les decía: “¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que se han hecho en ustedes, hace tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza.

Pero yo les aseguro que el día del juicio será menos riguroso para Tiro y Sidón, que para ustedes.

Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo, porque si en Sodoma se hubieran realizado los milagros que en ti se han hecho, quizá estaría en pie hasta el día de hoy. Pero yo te digo que será menos riguroso el día del juicio para Sodoma que para ti”. Palabra del Señor.

Fondo Musical: P. Martin Alejandro Arceo Álvarez

Descargar los textos en PDF

Mensaje

En el evangelio de hoy nos encontramos con palabra duras de Jesús, dirigidas «a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse arrepentido».

La conversión es más difícil allí donde Jesus y sus misioneros hicieron más milagros, donde fueron más patentes los signos del amor de Dios y donde se manifestó con más claridad el poder del Reino.

Corazain y Betsaida eran ciudades bien conocidas en el entorno geográfico de la misión de Jesús y representan los lugares en donde los habitantes fueron indiferentes al anuncio del evangelio. El juicio es duro, porque se desentendieron del Reino, justo cuando los signos de su presencia fueron  allí más palpables  que en otros lugares.

Las ciudades no judías de Tiro, Sidón y Sodoma, conocidas como símbolo del paganismo y del pecado, parecerían mejor dispuestas a la conversión que el mismo pueblo de Israel, que se sentía encumbrado hasta el cielo, pues estaba convencido de tener de su parte la promesa de salvación de Dios.

Lo que Jesús precisamente promueve, en el difícil ámbito de transformación de las estructuras sociales, es la toma de conciencia de la necesidad de salvación, la necesidad de la misericordia y del perdón. Quien no se siente necesitado de conversión no está dispuesto a dar el más mínimo paso para entrar en el Reino.

Las invectivas de Jesús contra Corazaín y, Betsaida nos recuerdan que la autosuficiencia y el orgullo cierran el corazón y la mente. El discípulo de Jesús, donde vive, tiene la responsabilidad de ayudar a vivir en paz y armonía.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: