Ecos de la Palabra

Textos bíblicos, comentarios y reflexiones pastorales

Lo acompañaban los doce y algunas mujeres

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Viernes de la XXIV semana

Textos

† Del evangelio según san Lucas (8, 1-3)

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades.

Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes. Palabra del Señor.

Fondo Musical: P. Martin Alejandro Arceo Álvarez

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Mensaje[1]

Los apóstoles acompañan a Jesús en su vida itinerante, pero es la presencia de mujeres lo que constituye el centro de atención de este fragmento.

Jesús evangelizaba de manera sistemática las ciudades y el campo. Para Lucas, Dios manifiesta ya la presencia del Reino en su empeño activo de salvar a la humanidad. Dios obra ahora en el ministerio de Jesús y realizará su Reino en el futuro. En el fragmento que nos ocupa, el evangelista se propone sobre todo indicar el papel que tuvieron las mujeres en la tarea de la evangelización: «lo acompañaban» junto con los Doce. Más adelante dirá Lucas, de manera insistente, que las mujeres que estaban presentes en el Calvario «habían acompañado» a Jesús durante su ministerio.

El texto que leemos habla también de personas que «habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades». Los evangelistas sabían distinguir entre exorcismos y curaciones; a este respecto, unos textos se presentan claros y otros lo son menos. Es posible que, en el caso de María Magdalena, el número siete, expresión de plenitud, se refiera a un gran caso de posesión o de posesión repetida (cf Lc 11,26). Magdala, pueblo del que procedía casi con seguridad esta María, es un nombre que no aparece explícitamente en el Nuevo Testamento, pero que puede ser identificado con Tariquea, citado con frecuencia por el historiador Flavio Josefo.

De Juana y Susana carecemos de otras fuentes de información. Si Cusa y su mujer eran personas objeto de consideración en la cristiandad primitiva, se comprende su mención por parte de Lucas (8,3). Todas estas mujeres -nos dice el evangelista- «ayudaban» a Jesús y a los Doce con sus bienes. Se usa el mismo verbo griego para hablar de las mujeres que estuvieron presentes en la crucifixión: «Que habían seguido a Jesús y le habían ayudado cuando estaba en Galilea» (Mc 15,41).

 

[1] G. Zevini – P.G. Cabra – M. Montes, Lectio divina para cada día del año., XI, 331-332.

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