Se puso a reprender a las ciudades
Las ciudades que nombra Jesucristo en este breve texto, Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm, fueron testigos de innumerables milagros; sin embargo, no se convirtieron. La primera conclusión es que la conversión no sucede a fuerza de cosas extraordinarias.
Los milagros no son "pruebas son señales, y en cuanto tales, pueden ser aceptados o no. Lo importante no es el tamaño de la señal sino la docilidad de la mirada que las contempla e interpreta, las reconoce y agradece.
14 julio 2026. Textos bíblicos y mensaje del martes de la XV semana del tiempo ordinario.