¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas!
La verdad tiene su camino por esta tierra, pues es verdad que unas verdades ayudan a descubrir otras. Pero también la mentira hace su propio y repugnante camino, pues decir unas mentiras nos obliga a decir luego otras. El camino de la mentira es objeto, en el evangelio de hoy, de dura reprensión por parte de Jesucristo.
La mentira se vuelve forma de vida por los beneficios que trae. Vivir de apariencias, por ejemplo, reporta el beneficio de ser alabado o rodearse de buena fama. Ese bien, aunque sea falso y esté siempre en peligro de derrumbarse, produce una costra de costumbre en el corazón; una costra que no va a quitarse por sí sola, sino que necesita de un acto vigoroso.
26 agosto 2026 Textos bíblicos y mensaje del miércoles de la XXI semana del tiempo ordinario.