Cuando oren, digan...
La oración de Jesús manda al piso cualquier barrera que se pueda interponer ante la presencia de Dios. No hay lejanía entre Dios y las personas, cada uno se puede dirigir a él directamente sin necesidad de intermediarios. ¡Una verdadera revolución en la historia de las religiones!
En la palabra “Papá”, Jesús nos hace conocer el misterio de Dios y el suyo propio. Por una parte, la confianza e intimidad que el Hijo siente por el Padre; y por otra, la ternura protectora de Padre hacia cada uno de nosotros.
Ni siquiera los grandes amigos de Dios en la Biblia habían logrado algo así. Aún cuando el Génesis nos cuenta que Dios se paseaba en el jardín de Adán y Eva, sabemos que ellos compartían el espacio pero no encontramos la comunicación de corazón a corazón que tenía con Jesús. Tampoco con Abraham, ni con Moisés.
7 octubre 2026. Textos bíblicos y mensaje del miércoles de la XXVII semana del tiempo ordinario.