Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja
Jesús no tiene nada contra los ricos por ser ricos. Es claro sobre todo, porque, cuando los discípulos dicen lo que dicen, Cristo no replica: "los ricos se van a condenar, pero los pobres se van a salvar". No es ese el objetivo del discurso del Señor. Lo que él dice iguala a todos los seres humanos en la indigencia de la salvación. Esto es lo que dice: "Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible". En esto entendemos que Cristo sobre todo quiere anunciar la gratuidad de la salvación; lo cual, ciertamente implica que, en la medida en que alguien se considere salvado, por sus riquezas, por ejemplo, más difícil hace su propia entrada en la lógica de la gracia.
18 agosto 2026. Textos bíblicos y mensaje del martes de la XX semana del tiempo ordinario.