Los invitados no hicieron caso.
Las excusas de los invitados indican que ellos estaban muy satisfechos con lo que tenían, y ese es el problema: la gente satisfecha ya no tiene apetito para comer. La conclusión es que el llamado al Reino, o sea, el llamado al Banquete, requiere que la gente tenga hambre, que sienta necesidad, que esté insatisfecha; en otras palabras, que no sea autosuficiente, que reconozca la necesidad que tiene de Dios y custodie en su corazón el anhelo del cielo.
11 octubre 2026. Textos bíblicos y mensaje del domingo de la XXVIII semana del tiempo ordinario. Ciclo A.